- Los sismos, de magnitudes 7.1 y 7.5 provocaron evacuaciones masivas y alertas de tsunami
- Hasta el momento, el Gobierno reporta 32 muertos y más de 700 heridos
Venezuela vivió este miércoles una de las jornadas sísmicas más impactantes de las últimas décadas luego de que dos fuertes terremotos, de magnitudes preliminares 7.1 y 7.5, se registraran con apenas 39 segundos de diferencia y provocaran muertes, daños en edificaciones, evacuaciones masivas, interrupciones de servicios y escenas de pánico en varias ciudades del país.
El primer sismo tuvo su epicentro a 21 kilómetros de profundidad cerca de San Felipe, estado Yaracuy, y el segundo —el más poderoso— ocurrió 39 segundos después a 10 kilómetros de profundidad. El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) los clasificó como un «doblete sísmico»: el primero fue el precursor del principal.
Los movimientos telúricos también se sintieron en países como en Colombia, Puerto Rico, República Dominicana y Curazao. Las autoridades reportaron numerosas réplicas durante las horas posteriores al evento.
En Caracas, miles de personas abandonaron oficinas, viviendas, centros comerciales y edificios públicos tras los terremotos.
Los caraqueños se aglomeraron en las calles, mientras imágenes mostraron escenas de dolor de personas removiendo escombros en busca de sus familiares, al tiempo que otros eran trasladados en la parte trasera de camionetas a centros de salud cercanos estructuras colapsadas, fachadas agrietadas y operaciones de rescate en distintos sectores de la capital.
«Fue increíble, no sé ni cuánto tiempo duró. Estaba en el último piso del centro comercial. De unos negocios se cayeron bastantes cosas. Salimos por las escaleras de emergencia, por ahí nos sacaron», relató Heidi Romero, comerciante de 42 años, a la agencia AFP.
Muertos y estado de emergencia
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, reportó 32 fallecidos y más de 700 heridos.
Ante la magnitud de los daños, declaró el estado de emergencia en todo el país y anunció la activación de los recursos extraordinarios para atender la crisis.
